1.1. Propuesta para favorecer hábitos de consumo conscientes

La presente propuesta busca promover un cambio en los hábitos de consumo de los ciudadanos, con el ambicioso horizonte de fomentar el consumo consciente; de modo que la variable “impacto social” gane peso en el proceso de toma de decisiones de buena parte de los consumidores.

En demasiadas ocasiones, aunque se haga el intento de consumo-conscientecomprar ético, o la alternativa ética es mucho más cara que el producto “no ético”, o, directamente, no existe tal alternativa para determinado producto. Además, dado el contexto socio-laboral actual, suficiente tienen muchas personas con llegar a fin de mes, como para que se pretenda que hagan un esfuerzo adicional de investigar acerca de la ética de las empresas de las que reciben servicio.

Lo que esta propuesta busca es que sea la propia administración la que haga buena parte del trabajo de facilitar el acceso a la información acerca del cumplimiento o no de ciertos estándares éticos. Por de pronto, tal iniciativa favorecería los derechos de los consumidores: estos apreciarán mucho mejor la relación calidad-precio si tienen alguna indicación acerca de si el empresario reparte los beneficios con sus empleados de manera razonable o no. Como consecuencia, y esto es lo más importante, se protegen los puestos de trabajo de las empresas que mejor reparten sus beneficios entre sus empleados, apuntalando así el empleo de calidad.

En particular, esta iniciativa busca ofrecer al consumidor una información simplificada acerca de la proporción entre el salario del empleado de una determinada empresa que más cobra y el de la persona que menos cobra. La transparencia en referencia a si se cumple o no el estándar ético que se determine será de obligado cumplimiento para todas las empresas que hagan algún tipo de transacción comercial en el territorio de aplicación de la propuesta, o paguen algún impuesto en el mismo.

La información acerca del cumplimiento o no del estándar ético por parte de una empresa habrá de ser visible de un solo vistazo y fácil de interpretar. Se trataría de un distintivo oficial de la institución que aplique la norma, que deberá ser visible en la entrada de todos los establecimientos concernidos, así como en el etiquetado de los productos hechos en el territorio correspondiente. Deberá existir, además, un portal en internet que ofrezca información complementaria al respecto y supla las deficiencias del sistema para casos más complicados como pueden ser, por ejemplo, ciertos servicios profesionales tales como reparaciones, donde la mano de obra del trabajador no se trata ni de un “establecimiento” ni un “producto”.

Ejemplo.: Un bar, 1,20€ la caña, jornadas interminables y apenas derechos laborales para sus empleados. Otro bar, 1,50€ la caña, pero en este caso los camareros tienen un sueldo aceptable, tienen una jornada laboral acorde con su sueldo, etcétera. Tales informaciones son conocidas por los clientes y poco se llevan ambos bares en cuanto a ubicación y servicios que ofrece. ¿Cuánta gente se tomaría esa cervecita en este segundo bar más contento sabiendo que está contribuyendo a mantener empleos de calidad? ¿Cuántos pequeños buenos gestos se volverían casi involuntarios si pudiéramos disponer, de un solo vistazo, de información acerca de la realidad laboral de las personas que trabajan en determinado establecimiento?

¿Tienes ideas para mejorar nuestras propuestas? Participa con nosotros escribiendo a es.innovacioncolectiva@gmail.com

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